México, DF, 1885
espacio para la difusión del arte en morelos
México, DF, 1885







La lección de vuelo del último sol consiste en que la libertad es el centro de toda creación poética. Ningún espíritu es tan esclavo de la libertad como el espíritu poético. Llegados al punto de la verdad, es necesario librarse no solo de toda función utilitaria (Algo queda siempre – esperanza venal del poeta – disfrazada de “fama” o “infamia”), sino despojarse también de las normas formales de lo que pasa por buen gusto y deconstruir completamente la operación descriptiva que técnicamente esta entretejida en toda imagen fotográfica.
quien gusta agarrarse como “tornillo ardiendo a la fotografía,” y así arreglarse la vida. Como gustoso señala Vinós, reflexionando sobre lo que después de diez años de experiencias fue la realización del libro, el ejercicio libre de la fotografía -y la historia con este-, se inauguran con el viaje a Chalma acompañado el protagonista por Malintzin, para interpretarlo todo tal vez. Fue escrito y ejecutado el oficio fotográfico de este trabajo hace ya veinticuatro años en el verano de 1983 y 1984. Su realización se empalma ya con los recuerdos y las experiencias del autor, y se sabe como un buen acontecimiento ese regreso.
Rigiéndose por los deseos que permiten hacerse al conocer el lugar seguro y sus artimañas, en que la luz es propicia para comenzar el ritmo de los tiempos, las alteraciones de los químicos, de vidrios, de intensidades, acentos. Encontrar el ahora monocromo momento de todo esto, sacando de este sus máximas sutilezas al ojo, dejarlo como objeto de apreciación y desafío, es mucho ser un artista el fotógrafo por todo esto pero aun así, es otro, un buscador preciso, de esencias, sutilezas que se acerca a los personajes que convivieron y les hiso la posibilidad de ser repetidos tan tal cuales como sea el capricho, y contextualizados también según sea este.
Aferrarse fielmente a pesar de las circunstancias, al sueño, al gozne encontrado de la creación de innecesarias realidades para todos los que encuentran comunión, en un mundo de racionalidades objetivas. Agarrar en las ideologías de una época el barco adecuado que zarpa con la intención de cambiarlo todo, a partir de las posibilidades que arrojan los otros mundos que aseguran una experiencia más plena, y que va a la contra de lo estipulado para compensarle.
Como ha de recalcar en su persona, “Los contrastes, las contradicciones” le han llevado a incursionar en su obra dejando como hilo conductor el no limitarse por nada, en no encerrarse en un concepto, dice, “Jamás modele mi carrera como artista, nunca fui de los que se querían relacionarse y vender, he encontrado la fortuna de vivir siempre del arte”. Como pintor se ha hecho desde su infancia, y como grabador encuentra su real serlo, hasta el momento de fabricar su primer tórculo, y montar su taller de grafica, “El patito azul” que era algo así como el taller patito y la paráfrasis del Jinete azul, dice Luis de este encuentro verdadero con la grafica.Creo que en estas líneas, y siendo como testigo fiel de estas aperturas la obra y la vida misma de Lombardo, se encuentra como un artista de cambios, de ideologías bien fundamentadas, y amor hacia la creación abierta del arte; - ¿Cuántos mundos existen en este mundo?, eso me interesa mucho ahorita-, encamina Luis hacia este tipo de reflexiones que considera más importantes a las que dirigen su curso hacia una sola tendencia artística vigente en este tiempo. “Siento que puedes vivir muchas vidas en una sola, siempre con virtudes rectoras en tu esencia del ser humano desde la bondad, virtud y belleza”.
Las posibilidades de la creación artística son latentes en personas de la tradición y de la apertura como lo es Lombardo, quien transitando por lo figurativo las búsquedas espirituales se hacen patentes en esas brumosas escenas, en las que un santo se quema mirando fijo al espectador, invitándole a pensar de sus virtudes y engaños, mientras que Caín y Abel se deshacen el uno al otro echados ya al suelo en pedazos. O con la misma soltura la técnica y del lenguaje se hacen presentes las visiones abstractas en que Luis encuentra el desafía de poner en la harmonía adecuada, los elementos de la pintura mas consiente y así mismo falta de esto.
Las virtudes o miserias de cada quien pueden ser medidas en las atenciones, en los centros de las miradas y los trayectos de pensares alrededor de los variados tópicos, o texturas, o relaciones amorosas, también de las fijadoras tentaciones a las que invita el arte.
encuentran en estas, siempre se da a la tarea de exteriorizarlas, para después conectarlas con algo que les de tierra dentro del mundo fuera de él; como una necesidad de pertenencia, que se encuentra en todos, lo que remiten las obras de Jaime comúnmente es a esa hipnótica saturación abstracta que se encuentra, acercándose demasiado a algo, disfrutando de sus tonalidades, de sus repeticiones como moldes, los sentidos de red en los que se construye la naturaleza de las cosas, encuentran su manifestación artística, en la monocromática obsesión de Jaime por recrearlas.
se diferencía de ella, se hace sola y autónoma, por contener de las grandes proezas del hombre, las mejores, las que dictan la buena hora, la más cruda y verdadera para con las realidades de las que nos hacen a la fecha. No hay victoriosos o perdedores como la historia de los hechos, de tecnología, de grandes batallas, a veces sin sentido y se hacen fieles a su tiempo y a sus principios la historia de los hombres que plagan los museos, de los reconocidos y de los olvidados, de los anónimos, quienes dedicaron con devoción a la hora de hacer, lo único que encontraban con sentido.
Encontrar las sombras precisas la luz modeladora del todo y sacar de esto una buena imagen que ayude a la creación de otra, es hacer doble oficio, el del fotógrafo y el del pintor, y armar de entre ambas una sola realidad, figurativa, realista, pero no por eso trillada o angustiosa como muchas veces se parece todo, fuera de los grandes sucesos del forje interior.








